Naturaleza y tradición en Atotonilco El Grande

Muchos son los viajeros que, al visitar el estado de Hidalgo, buscan una experiencia completa pensando en deleitar su cuerpo y mente de diversas maneras. Algunos se interesan por la aventura y por la evasión que ofrecen los parajes naturales; otros acuden a sorprender sus sentidos con la gastronomía; finalmente, muchos son los que quieren empaparse de las tradiciones y la cultura del lugar.

A tan sólo 37 kilómetros de Pachuca y muy cerca de los pueblos mágicos, esta joya del territorio hidalguense llamará la atención de los incansables buscadores de experiencias: sus fiestas tradicionales, su increíble artesanía, sus maravillas naturales y su convento agustino son capaces de satisfacer la inquietud de tantos viajeros que acuden a Hidalgo buscando una experiencia completa.

Historia y tradición de Atotonilco el Grande

Uno de los grandes reclamos de Atotonilco el Grande es el Exconvento de San Agustín de Hipona, herencia de los frailes agustinos que en el siglo XVI comenzaron a evangelizar a este poblado. Esta impresionante construcción sorprende por sus grandes contrafuertes y almenas. Quizás, su aspecto más curiosos sean las representaciones que adornan las escaleras del convento, en las que se aprecia a San Agustín rodeado de filósofos de la antigüedad.

Para empaparse a fondo de la cultura del lugar, no hay que perderse la feria de San Agustín de Hipona, que se lleva a cabo cada 28 de agosto y que constituye la fiesta más importante de la comunidad de Atotonilco el Grande. Los festejos incluyen eventos religiosos, charreadas, pamplonada, festival taurino, carrera de motos, concurso de palo encebado, bailes populares, muestra gastronómica y artesanal, de la que destacan los populares cocoles, elaborados por panificadoras locales.

Tampoco hay que perderse el Carnaval, con sus bailes, concursos de disfraces y jaripeo; la feria del señor de Tezoquipan, que nace de la leyenda originaria de la capilla del calvario; y más celebraciones como la Semana Santa, la Fiesta del Santo Niño, la Candelaria, la fiesta de San Isidro Labrador y la Fiesta de la Virgen del Perpetuo Socorro, que en Atotonilco adquieren un carácter único.

Relajación entre la naturaleza

Para los más aventureros Atotonilco El Grande tiene una gran oferta como: El ecoparque “El Comalillo” donde podrán practicar la pesca recreativa, el kayak, el senderismo y dar paseos en lancha de remos, además de observar y fotografiar la flora y fauna local.

Uno de los atractivos naturales más impresionantes de Atotonilco es el Puente de Dios, curiosísima formación rocosa que cruza el Río Amajac. Existe una leyenda según la cual este puente natural se formó cuando un ermitaño que vivía en una cueva cercana se vio perseguido por el diablo disfrazado de hermosa mujer. Incapaz de cruzar el río, imploró a Dios que lo ayudará. Este atendió sus suplicas creando esta maravilla natural.

Para relajarse, nada mejor que el balneario Amajac, conocido por las propiedades terapéuticas de sus aguas termales que brotan a 40 grados de temperatura. El balneario cuenta con un parque acuático de albercas, toboganes y chapoteadotes que harán las delicias de chicos y grandes, además de hotel, restaurante, cafeterías, tiendas, spa y todo lo necesario para hacer inolvidable la estancia.

Tesoros culinarios y artesanales

Aquellos que saben que ningún viaje está completo sin haber comprado recuerdos que den testimonio del lugar visitado estarán felices de adquirir artesanía típica de este municipio. Los curiosos podrán comprobar que los canastos, sombreros y bolsas de palma y mimbre de Atotonilco son únicos.

No puedes terminar el viaje sin probar la deliciosa barbacoa de borrego y de pollo; pero no podrás decir que visitaste Atotonilco El Grande si no pruebas el tradicional cocol, un rico pan elaborado con harina de trigo y piloncillo, relleno de mermelada, queso, higo, nuez o cajeta.

No dejes de comprar los dulces como: palanquetas, galletas caseras de maíz, dulce de calabaza y chilacayote, y una bebida alcohólica llamada “la requintada”, de color verde y con un fuerte olor a menta.

Atotonilco El Grande tiene todo para complacer todos los sentidos del viajero más exigente.

Para más información puedes visitar la página: http://www.hidalgo.travel/

 

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Viajando con Sabor

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