Historia de San Valentín

Algunos afirman que los orígenes se encuentran en San Valentín, un romano que se convirtió en mártir por negar a renunciar suz fe cristiana, y por intentar ayudar escapar a los cristianos de las cárceles de los romanos, y que murió el día 14 de febrero , 269 A.D.

Según otros relatos históricos, San Valentín habría servido como cura en el templo durante el reino de Claudio III cuando el Emperador decidió que los hombres jóvenes debían todos ser soldados, y prohibió el matrimonio.

Valentín se daría cuenta de la injusticia del decreto y seguiría dirigiendo el rito de matrimonio para parejas jóvenes en secreto hasta que sería descubierto por Claudio quién le encarcelaría por desafío.

Según la leyenda, San Valentín dejó una carta de despedida a la hija del carcelero de quien se había enamorado durante se encarcelamiento, y esta carta seria la primera carta de amor de San Valentín. Dejó al final de la misma su firma “De su Valentín”, firma que se convertiría en popular para las parejas que se envían tarjetas con frases de San Valentín.
En el año 496 A.D., el Papa Gelasio decidió que el día 14 de febrero sería el día en el que se honraría a San Valentín.

Poco a poco el día 14 de febrero se iba convirtiendo en una fecha en la que se intercambiaban mensajes de amor, y San Valentín se convirtió en el patrón de los enamorados.

Entonces ¿Quién es cupido?
Cupido (llamado también Amor en la poesía latina)es, en la mitología romana, el dios del deseo amoroso. Según la versión más difundida, es hijo de Venus, la diosa del amor, la belleza y la fertilidad, y de Marte, el dios de la guerra. Se le representa generalmente como un niño alado, con los ojos vendados y armado de arco, flechas y aljaba. Su equivalente en la mitología griega es Eros.

Nacimiento.
De acuerdo a esta última versión, Cupido nació en Chipre, como su madre, quien tuvo que esconderle en los bosques y dejar que fuera amamantado por fieras que sólo con él eran piadosas. Venus no osaba tenerle consigo, temiendo el rigor de Júpiter, quien, previendo todo el mal que el niño haría al universo, pretendía fulminarlo al nacer.

El Destino, sin embargo, permitió que Cupido se mantuviera a salvo. Se formó hermoso como su madre, y audaz como su padre, e incapaz de ser guiado por la razón, a la manera de sus selváticas nodrizas.

En el bosque fabricó un arco con madera de fresno, y flechas de ciprés. Tiempo después, Venus le regaló arco y flechas de oro. Las flechas eran de dos especies: unas tenían punta de oro, para conceder el amor, mientras que otras la tenían de plomo, para sembrar el olvido y la ingratitud en los corazones.

Además, se le concedió el poder de que ni los hombres ni los dioses, ni su propia madre ni aún su propio pecho fuesen inmunes a las heridas que produjeran sus flechas, como prueba el amor hacia Psique, al que él mismo se vio sometido. La nereida Tetis, el día de sus bodas con Peleo, obtuvo para Cupido el perdón de Júpiter, y la gracia de ser admitido entre los dioses patricios.

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