Esquipulas, hogar del venerado Cristo Negro

… Es un Cristo tan milagroso que anualmente, en su fiesta patronal, recibe a más de un millón de visitantes procedentes de todo Centroamérica, así como de México, Estados Unidos de América, y muchos otros países.

El 15 de enero de cada año, la ciudad de Esquipulas se viste de fiesta para celebrar a su santo patrono, el Cristo Negro de Esquipulas o el Milagroso Señor de Esquipulas, como se le conoce desde el siglo XVII. Se trata de una imagen de nuestro señor Jesús Crucificado que se venera en esta Basílica, el cual presenta una coloración oscura porque durante más de 400 años de exposición al humo de velas y veladoras, junto con las manos de millones de fieles, la madera en que fue tallado ha adquirido una tonalidad oscura. Hoy es la imagen más venerada de Centroamérica, y por su enorme simbolismo religioso, atrae a miles de fieles y turistas procedentes de la región.

Ubicada en el oriental departamento de Chiquimula, en la frontera, a 10 km de Honduras, 22 de El Salvador, y a 222 km de la ciudad de Guatemala. La ciudad de Esquipulas fue fundada entre 1560 y 1570 y cuenta con una bella Basílica, que requirió de 22 años para su construcción, hasta que fue inaugurada en 1754. Es una edificación de imponente arquitectura de intenso color blanco, que destaca a la distancia por encontrarse sobre una pequeña elevación del centro de la ciudad. Este templo católico fue visitado por el Papa Juan Pablo II durante su gira pastoral latinoamericana el día 6 de febrero de 1996, debido al IV centenario de la veneración del Cristo Negro (1596).

Antiguos documentos dicen que esta obra fue realizada por el joven escultor religioso portugués Quirio Cataño, quien utilizó madera oscura para esculpir la imagen de este Cristo crucificado: una obra escultórica en madera policromada, para que se pareciera a la piel de sus habitantes descendientes del pueblo Chol o Chortí. Según la tradición, los habitantes de Esquipulas recogieron esta escultura en la ciudad de Santiago de Guatemala, y durante el viaje de regreso quienes la veían por el camino se quedaban admirados por su belleza; también solicitaban que permaneciera con ellos al menos una noche, y así se originó la tradición del peregrinaje para venerar la imagen; finalmente, luego de 5 meses de peregrinación llegó a Esquipulas el 9 de marzo de 1595.

Actualmente, cada 15 de enero la ciudad de Esquipulas se llena de visitantes y ventas callejeras de variados artículos religiosos, bellas artesanías, velas coloridas, estampas y cruces con el Cristo Negro; el típico sombrerito de Esquipulas al que cuelgan todo tipo de objetos; los panes del Señor hechos con sílice, óxido de hierro, sodio, potasio y calcio, que quienes visitan Esquipulas comparten con familiares que no pudieron viajar. En el interior de la Basílica se aprecian cientos de velas y veladoras, se percibe el aroma a incienso, el murmullo de los rezos, la presencia colorida de cientos de indígenas de varias etnias mayas, y cerca de la entrada hacen largas filas varias decenas de personas para confesarse ante los sacerdotes. Por un costado se llega hasta casi tocar al Cristo, y al lado también se le colocan cientos de velas y veladoras.

Es interesante señalar que en México existe una réplica original del Cristo Negro en la ciudad de Moroleón, Guanajuato, donde la veneran miles de devotos, e igual celebran al “Señor de Esquipulitas” con un recorrido nocturno por las principales calles de la ciudad con velas encendidas. Asimismo, los numerosos inmigrantes centroamericanos en Estados Unidos en esta misma fecha lo celebran en ciudades como Los Ángeles, Nueva Jersey y Nueva York. Existen otras réplicas del Cristo Negro en El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. Así, Esquipulas -que significa “paraje o lugar donde abundan las flores”-, desde la creación de la imagen del Cristo Negro, ha sido el lugar de este primer peregrino, de los millones que a lo largo de los siglos han llegado hasta aquí, “donde abundan las flores” y las “bendiciones del Señor”.

AGRADECIMIENTOS:
Oficina de Turismo de Guatemala INGUAT, y embajada de Guatemala en la Ciudad de México.

Comparte y síguenos

Viajando con Sabor

Deja una respuesta